domingo, 9 de marzo de 2008

Así de simple…

Sin orden, ni itinerario, sin plan y en todos los sitios, quiero conocerte. Quiero conocerte cuando ríes, cuando me desdeñas, cuando me abrazas, también cuando me enseñas un detalle cotidiano que sólo pocas personas ven. Conocer tus ojos cuando me charlas de algo interesante, algo relevante, algo guarro, algo sacro o simplemente me planteas tu deseo, que de sobra esté decirlo, es compartido por mi.

Saber de ti, conocerte, hacerte mi sujeto de epistémia. Conocer tu gesto cuando te arranco la ropa o cuando te la dejo en su sitio. Saber que exclamas cuando te tomo por sorpresa y te abrazo hacia mí sin previo aviso. Cuando giro dando vueltas en la calle y la gente se ensombrece al ver que te conozco sonriente. Saber de tu sonrisa cuando te rapto al cine, conocer tu gesto cuando de la cama os ato y a la día siguiente, a la cama te llevo el desayuno.

Anticipar que conocerte en todos los ámbitos y en cualquier sitio es una labor de tiempo completo, conocerte y divulgarte como en este manuscrito.

GF:.G

3 comentarios:

Tatiana Morales Álvarez dijo...

oye, andas enamorado ¿verdad?, no me habías contado nada. nos tomamos un cafe esta semana?

Furtiva dijo...

Apoderarse de los secretos del otro... Apuesta peligrosa.

Anónimo dijo...

tus palabras en verdad me enamoran cada vez