viernes, 27 de julio de 2007

Abogado de los navegantes

"[...] un temporal, como nunca había sufrido el navío, nos partió el mástil de proa quedando totalmente desarbolados, sin gobierno durante tres días y tres noches, con vías de agua que amenazaban con hundirnos y perecer todos. Ignacio de Sousa, hombre muy temeroso de Dios, subido al palo mayor para divisar el horizonte, recurrió a la protección de San Telmo, abogado de los navegantes y de nuestras almas y en seguida su imagen nos apareció con los faroles encendidos, por lo que llenos de fe y coraje ligamos los restos de las velas, y una vez calmada la tormenta, descubrimos tierra y con viento de popa, muy cansados y algunos heridos, llegamos a Vigo, donde desembarcamos [...]" (García, Ricargo 2007). Pregón de las Fiestas de San Telmo 2007